Casa del Patrimonio

La casa

Conoce La Casa del Patrimonio

La casa hace parte del conjunto urbanístico del barrio Prado, sector patrimonial de Medellín, que empezó a construirse en los años veinte del siglo pasado.

La arquitectura de la Casa del Patrimonio evoca influencias francesas, italianas y anglosajonas. Ha sido declarada como Bien Inmueble de Interés Cultural de carácter municipal.

A finales del siglo XIX, los predios que hoy ocupa la casa, pertenecían al comerciante e industrial, Carlos Restrepo Callejas, cofundador de la Cía. Antioqueña de Tejidos y accionista del Banco de Medellín. Al revisar varios registros de escrituras y teniendo en cuenta el impulso urbanizador desplegado en el barrio Prado a mediados de los años veinte del siglo anterior, se pudo establecer que su hija Libia Restrepo de Olarte adquirió el lote e inició la construcción de la casa por estos años. En 1933, esta fue vendida a Enrique Jaramillo Vélez, minero de Santa Rosa de Osos, quien vivió en ella junto a su familia hasta el día de su muerte, el 10 de noviembre de 1951.

Tres años después, la esposa e hijos de don Enrique vendieron la propiedad a la señora Margarita Fernández, ya intervenida con una serie de lujos y adecuaciones. Entre 1963 y 1983, la casa se convirtió en la sede del Colegio Villanueva. Durante las dos décadas siguientes, sirvió como centro de operaciones de la Liga de Ajedrez de Antioquia, hasta que la Alcaldía de Medellín la compró en 2003 y la entregó en comodato a la Corporación Teatro El Tablado, que funcionó allí hasta 2009.

La Secretaría de Cultura Ciudadana inició la restauración de la casa como Bien de Interés Cultural ese año, mediante diversas acciones de mantenimiento, pintura, arreglo de pisos y bodegas. Sus puertas se abrieron nuevamente al público en 2012, cuando se estableció como sede de la Unidad de Memoria y Patrimonio de la Alcaldía de Medellín, bajo la denominación de “Casa del Patrimonio”. Así, desde entonces y hasta la fecha, esta casa ha tenido por espíritu promover el vínculo social con los ciudadanos inquietos e interesados en la protección, salvaguardia y apropiación social del Patrimonio Cultural de la ciudad.